El descubrimiento

Fotos Padial


Descubridores de la Cueva de Nerja (2003) - Foto Guerrero

La Cueva de Nerja rompió su silencio de miles de años tras ser descubierta por cinco jóvenes de la cercana localidad de Maro. Los habitantes de esta población ya conocían la existencia de una pequeña cavidad llamada la mina del cementerio, aunque nadie se había aventurado en su interior. Cierto día, Francisco Navas Montesinos, los hermanos Manuel y Miguel Muñoz Zorrilla, José Luis Barbero de Miguel y José Torres Cárdenas, decidieron seguir a una bandada de murciélagos que salían de una estrecha grieta de la pared de esta cavidad. La hendidura les condujo hasta un estrecho pasadizo, denominado desde entonces Conducto del Descubrimiento, que desembocaba finalmente en la sala que hoy se conoce con el nombre de Sala de la Cascada o del Ballet. Quedaron impresionados tras iluminar con su linterna la gran maravilla geológica que constituía ese espacio inicial de la gruta nerjeña. Escuchando el batir de alas de miles de murciélagos que los acompañaban en su aventura, una mezcla de miedo y emoción les embargó. No tardaron en ir alcanzando nuevos rincones y a tomar conciencia de la importancia de su hallazgo. Avanzaron hasta llegar a la Sala de los Fantasmas, donde descubrieron dos esqueletos humanos. El miedo les hizo abandonar su aventura. Era el 12 de enero de 1959. Días más tarde regresaron a la cueva, esta vez acompañados por dos de sus maestros, quienes dieron fe de la veracidad del descubrimiento. El 19 de abril de ese año, se organizó una nueva expedición integrada, entre otros, por un joven fotógrafo de Nerja, José Padial Bobadilla. La publicación de sus fotos días más tarde en un periódico de Málaga, dio a conocer al mundo la Cueva de Nerja y despertó el interés por la cueva de las autoridades, de la comunidad científica y de otros medios de comunicación de ámbito nacional.

En noviembre de ese mismo año, Francisco Navas Montesinos, en su afán descubridor, reanudó la búsqueda de corrientes de aire que le pudieran guiar hacia nuevas galerías desde la sala más interna conocida hasta entonces, la Sala del Cataclismo. De este modo, descubriría una zona hasta entonces desconocida de la ya imponente Cueva de Nerja, las Galerías Altas. Posteriormente, y durante diez años, se sucedieron continuas exploraciones espeleológicas en la cavidad, a cargo de la Sección de Espeleología del Museo Arqueológico Provincial de Málaga, que culminaron con el descubrimiento de las Galerías Nuevas.

Las actividades en torno a la Cueva de Nerja se multiplicaron progresivamente a raíz de la comunicación pública de su descubrimiento. Se llevaron a cabo diversas exploraciones que determinaron la necesidad de abrir al público tan magna joya natural. De inmediato, la Delegación de Excavaciones Arqueológicas trató de localizar un acceso más viable, pues la entrada empleada por los descubridores presentaba múltiples complicaciones. Se recorrieron a conciencia diversas galerías hasta localizar la gruesa raíz de un árbol, cuyas ramificaciones subterráneas llegaban hasta la cavidad y que serviría de punto de referencia con el exterior. Explosivos y picapedreros reabrieron las entrañas de una cueva incomparable, que durante miles de años había permanecido inaccesible para cualquier humano. El 12 de junio de 1960 culminaron los trabajos de acondicionamiento para su uso turístico y se inaugura la cueva con la celebración del I Festival de Música y Danza Cueva de Nerja.

Su enorme riqueza patrimonial hizo que, al año siguiente de su descubrimiento, fuera declarada Monumento Histórico Artístico, según Decreto nº 988, de 25 de Mayo de 1961 y, posteriormente, Bien de Interés Cultural, en virtud de la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español de 25 de Junio de 1985. Este gran impulso institucional fue el origen de numerosos proyectos de investigación de la cavidad en diversas disciplinas científicas. La Fundación Cueva de Nerja ha auspiciado, apoyado, sufragado y publicado buena parte de los diversos estudios que se le han propuesto, en especial los referidos a las investigaciones arqueológicas. La Cueva de Nerja es, desde hace décadas, uno de los monumentos más visitados del país, con alrededor de 500.000 visitantes anuales, y constituye el principal motor económico de la comarca malagueña en la que se ubica, la Axarquía.

FESTIVAL INTERNACIONAL DE MÚSICA Y DANZA


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