7 normas para la conservación de la Cueva de Nerja: el papel del visitante

Las normas para la conservación de la Cueva de Nerja están basadas en criterios científicos, de civismo y son absolutamente necesarias. Para que se cumplan, necesitamos de la responsabilidad individual de todos y cada uno de vosotros, nuestros visitantes.

Por eso, os pedimos vuestra ayuda. Quizá sea más fácil si sabéis que, con su obligado cumplimiento, estáis cuidando la cavidad y velando por un Bien de Interés Cultural de relevancia geológica internacional.

Para concienciaros sobre todo ello, que sea más fácil entender estas reglas y que conozcáis la necesidad de respetarlas escrupulosamente, hoy traemos este artículo.

7 Normas para la Conservación de la Cueva de Nerja

Al visitar la Cueva de Nerja tienes que respetar una serie de normas, son varias y trataremos sobre todas ellas en un próximo artículo. Hoy vamos a centrarnos en las que son reglas básicas para la conservación de la cavidad.

Preservar la cavidad es esencial, de hecho el respeto a la misma por parte de cada visitante es algo de cumplimiento obligatorio.

Resumimos en siete las normas para la conservación de la Cueva de Nerja:

1. No se puede visitar el arte rupestre
2. No se puede usar flash
3. Se debe recorrer la cueva en silencio
4. No se puede comer
5. No se puede arrojar monedas
6. No se puede tocar ni dañar las paredes ni las formaciones geológicas
7. Se debe respetar el grupo y el horario de visita

1. No se puede visitar el arte rupestre

El arte rupestre de la Cueva de Nerja es un elemento patrimonial muy valioso y, además, muy frágil, existen 2 razones importantes por las que no se puede mostrar al público.

  • La primera es debido a la necesidad de iluminación para que las pinturas puedan verse. La luz, necesaria para poder contemplar los trazos, puede inducir daños irreversibles, pues la iluminación permite el desarrollo de microorganismos fotótrofos, conocidos como lampenflora o mal verde.

Si tienen luz suficiente se multiplican hasta llegar a ser visibles en forma de manchas verdes. Pueden deteriorar la capa más externa de la superficie en la que se desarrollan y es en esa zona superficial donde, precisamente, se encuentran las pinturas rupestres.

  • La segunda, por motivo del daño que genera el propio visitante. Cuando el ser humano se acerca a un panel de arte modifica el medioambiente de su entorno, cambia el clima existente y aporta materia orgánica.

Dichas alteraciones del medio puede favorecer diferentes procesos que dañarían la pintura rupestre como son: el desarrollo de microorganismos -que la colonizan y provocan su deterioro-, la corrosión del soporte rocoso o la ocultación de la pintura por la precipitación de minerales.

El arte rupestre de la Cueva de Nerja puede contemplarse en el Museo de Nerja, donde existen reproducciones gracias a las nuevas tecnologías.

2. No se puede usar flash

En el punto anterior hemos hablado de la puerta que abre la luz a la vida y al mal verde. Además, la iluminación degrada los pigmentos del arte rupestre de una forma progresiva, también la luz del flash si es repetida y continua.

Por todo esto, la iluminación de la cavidad está diseñada de forma responsable, para preservar la Cueva de Nerja y, especialmente, los colores y trazos de las pinturas que alberga.

3. Se debe recorrer la cueva en silencio

Además de que el silencio es algo que recomendamos para disfrutar más de la visita, debemos recordar que en la Cueva de Nerja no estamos solos, pues es el hogar de una extraordinaria fauna. Con especies exclusivas que no viven en ningún otro lugar del planeta.

La fauna que habita en la cavidad está formada por dipluros, pseudoescorpiones e isópodos, entre otros. Se han adaptado a vivir en las difíciles condiciones de la gruta y algunas especies, como los murciélagos, son particularmente sensibles al ruido. Guardar el silencio subterráneo es respetarlos a ellos.

4. No se puede comer

La fauna que habita la Cueva de Nerja está acostumbrada a vivir con escasos recursos nutricionales. Si algún visitante deja restos de comida en la gruta no pueden consumirlos rápidamente, permitiendo el veloz desarrollo de los hongos.

Con los nutrientes que aportan los restos de comida, los hongos pueden desarrollarse y expandirse por el aire mediante esporas. De esta manera pueden contaminar paredes, suelos y espeleotemas. Si llegan a las pinturas rupestres pueden causar daños irreversibles.

5. No se puede arrojar monedas

En algunos monumentos es costumbre lanzar monedas porque el visitante piensa que puede pedir deseos. Realizar esto es, sin embargo, peligroso para la Cueva de Nerja y para sus habitantes.

No da suerte, únicamente se daña este Bien de Interés Cultural. Se ensucian sus espeleotemas y se perjudica a la fauna que habita la cavidad ya que algunos de los metales que contienen son tóxicos para estas especies.

6. No se puede tocar ni dañar las paredes ni las formaciones geológicas

El crecimiento de las formaciones de la cueva es un proceso muy lento y delicado. Si se toca una estalagmita sobre la que gotea agua se retira el mineral que el agua deposita y que permite que crezca. Pero, además, podemos ensuciar las formaciones.

Lógicamente está absolutamente prohibido, también: pintar, marcar o rayar cualquiera de las paredes o formaciones de la Cueva de Nerja.

7. Se debe respetar el grupo y el horario de visita

Para que la cueva esté cuidada, es necesario respetar sus horarios, equilibrando los de visitas y los de descanso. Se debe acatar el número de personas y la hora asignada, pues están establecidos en base a criterios científicos para la adecuada conservación de la Cueva de Nerja.

Cuando los visitantes entran a la cavidad modifican su microclima. Actúan como focos de calor, que calientan el aire de la cueva y, además, con la respiración, emiten dióxido de carbono y vapor de agua, aumentando los niveles de ambos en el aire subterráneo.

Estos 3 parámetros: temperatura, humedad y dióxido de carbono deben estar cuidadosamente medidos, entre otros, ya que controlan los procesos de formación y corrosión de paredes y espeleotemas.

Cumplamos las normas para conservar la Cueva de Nerja

La Cueva de Nerja es un regalo de la naturaleza y es nuestra obligación cuidar de este legado para que tanto nosotros como las futuras generaciones podamos seguir disfrutando y aprendiendo de este lugar excepcional.

Si seguimos las normas de visita colaboramos en la conservación de la cavidad y de su memoria, preservamos la historia de nuestra Tierra y la de nuestros antepasados.

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